Estas son en resumen las cartas abiertas que mi corazón quiso mandar a mi ángel de la guarda, la hermana Conchita, algunos la conocéis otros, no. Os preguntareis quien es, es una monja Carmelita, de cuyo corazón emana la mayor de las bondades, la mejor de las sonrisas, la mejor de las miradas, la mejor de las personas que he conocido en este mundo. Es todo un placer de mujer, hablar con ella es como detener el tiempo mientras pasa inexorablemente sin darnos cuenta. Compartir un día con ella desde que se marcho de nuestro colegio San Enrique, su colegio, desde nuestro pueblo, su pueblo Quart de Poblet. Aquí os dejo mis correos hacia su persona porque para mi es alguien muy especial en mi vida, como ella decía, soy casi familia suya.
Omito la respuesta a mis cartas al guardarlas como algo personal, muy personal
Aquí están:
La 1ª
Buenas noches Hermana Conchita le escribo desde el hotel después de una ducha relajante, tras el día tan especial en todos los aspectos que he vivido, estar con usted siempre es un placer, pero hoy ha sido como tocar el cielo, todas sus atenciones, su sonrisa, su siempre saber estar en todos los momentos, ha sido maravilloso y para no olvidarlo JAMAS, las hermanas que nos han acompañado una dulzura, he estado tan a gusto que se me ha pasado el día volando. Gracias mil gracias a todas. Esta experiencia será muy difícil de olvidar para mí se lo aseguro.
Ya pueden estar la congregación orgullosas de tenerla allí como directora porque les ha caído un ángel bendito del cielo, usted siempre habla de la hermana fundadora, pero he de decirle que usted está a su altura, se lo aseguro, Dios la quiero tanto, tanto que muchas veces me quedo corto en describirlo no sabe como la tengo presente en mi corazón, cada momento del día, no sabe, porque ni se lo imagina lo que le echamos de menos, es como si nos hubieran arrancado una vena que nos llega al corazón, pero que le vamos hacer las cosas de la vida son así, y hay que aprender a vivir con lo que nos toca, pero yo desde luego siempre que pueda me guardare un día especial para poder ir a verla porque me llena las pilas, me carga de energía el estar con usted, su sonrisa, su limpia mirada, sus oraciones, sus quehaceres, todo absolutamente todo lo que usted emana es energía limpia y pura, una bendición de Dios.
La 2ª
Mi querido Ángel de la guarda, si mis correos son espontáneos es porque así lo soy yo, porque mi corazón siempre se deja llevar por sus impulsos, sensaciones y emociones. Y no por el raciocinio (que está muy bien, esto) mi corazón manda mucho mas, ya lo sabe bien usted que tanto me conoce.
A mi también me pareció un sueño, un sueño que desde el primer día que nos dejo quise que fuera realidad y este pasado viernes se hizo real, muy real. He pasado un día inolvidable para mi, siempre, en este humilde corazón, he podido compartir palabras, sensaciones, sabe que soy (o al menos lo intento) muy observador, he visto a las hermanas rendirse a su sonrisa, a su buena y magnifica predisposición de hacer y ver las cosas, a las profesoras y profesores que me presento que con una sonrisa sincera en sus labios me recibieron abiertamente, como el poco pero agradable tiempo de conocer a su amada directora.
Yo quiero agradecerle de todo corazón el día tan inolvidable, que me hizo pasar, que me hizo sentir, conociendo todo el colegio hasta las cosas más intimas de su venerada madre Asunción, paseando por su querida Málaga, comiendo (divertidamente) con ustedes, quiero agradecerle y agradecerles a todas su acogida, su cariño, por hacer que aquel sueño que tenía cuando me dijo que la trasladaban, de volverla a ver. Para mí fue y ha sido y será un día GRANDE muy GRANDE un día que espero se vuelva a repetir, porque aunque la distancia sea palpable el corazón la hace más cercana.
Siempre la querré, siempre la querremos y hablo en plural porque como usted decía yo representaba a su entrañable Quart y a su amado colegio San Enrique. Lo sabe bien, escucho a José Antonio bien emocionado, Amparo Mestre con su sonrisa inmensa, pero no ha visto hoy como he visto yo a Paqui llorando, por su ausencia, al interés de todos los que me han preguntado por usted, y los que seguro mañana me preguntaran. Dios no sabe usted cuánto la añoramos, cuanto.
Paqui me decía esta misma noche que a la próxima que vaya se apunta, yo creo que podría organizar una excursión para verla, yo creo que si lo supiera más gente no sería una excursión seria casi una peregrinación.
Reciba mil millones de besos desde mi humilde corazón, desde el humilde corazón de todos los que aquí la queremos, de todos los que aquí estamos
Rafa Rodrigo.
PD. Salude por favor a todos los que me presento en Málaga, gracias.
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